Analizan en Foresgal el aprovechamiento de la leña como fuente de energía renovable

El Centro de Innovación e Servizos Tecnolóxicos da Madeira de Galicia (CIS Madeira), dependiente de la Consellaría de Innovación e Industria de la Xunta, organizó esta mañana la jornada Aprovechamiento de leñas. Presentación del proyecto europeo Quality Wood, que tuvo lugar en el Palacio de Ferias y Congresos de Lugo, dentro de la Feria Foresgal.

 

En el Quality Wood (www.eufirewood.net), del programa ALTENER-IEE, participan como socios del Estado, junto con otros organismos europeos, CIS-Madeira y el Centro Nacional de Energías Renovables (CENER). El objetivo de este proyecto es contribuir a mejorar las condiciones de empleo de la leña desde el punto de vista de su calidad como combustible, así como difundir prácticas respetuosas con el medioambiente en cuanto a su combustión. En el caso gallego, se busca el aprovechamiento de un recurso autóctono y renovable abundante en la comunidad y que representa una fuente de riqueza complementaria para el medio rural.

A lo largo de la jornada, moderada por Fernando Sanz Infante, representante de CIS-Madeira, se puso de manifiesto que España cuenta con una producción total de leña superior a 1 millón de toneladas, cifras que la convierten en uno de los principales países productores europeos. De este forma, Galicia es la primera comunidad autónoma productora, con unas  277.000 t/año en 2004. Otras comunidades productoras son Castilla y León, con 160.000 t/año, Extremadura, con 152.000 t/año y Cataluña, con 99.642 t/año.

La leña es un combustible de origen biológico natural que participa en la conservación del medio natural, puesto que produce menos emisiones contaminantes que los combustibles fósiles debido a su bajo contenido en azufre y nitrógeno. Añadido a lo anterior, este combustible no contribuye al efecto invernadero, puesto que en la combustión emite la misma cantidad de CO2 que la fijada por el árbol durante su crecimiento. De una manera gráfica, se puede señalar que el empleo de un kilogramo de leña evita la emisión de 1,34 kg de CO2 a la atmósfera.

Ahorro económico

La comunidad gallega registra en la actualidad un consumo de leña como biocombustible de cerca de 500.000 toneladas al año, siendo su potencial muy superior. El consumo señalado representa un valor energético total de 150.000 toneladas equivalentes de petróleo (TEP) y supone, además, el 4,7% da energía primaria gallega producida en 2003.
Haciendo una comparativa y partiendo de que aproximadamente 4 kg. de leña equivalen energéticamente a 1 litro de gasóleo, y considerando el precio actual de ambos combustibles, el empleo de un sistema de calefacción moderno con leña permitiría a una familia gallega que habite en una vivienda unifamiliar –con un consumo medio de 1.200l/año de gasóleo C– un ahorro de entre el 40 y el 50%.

De hecho, los equipos modernos de calderas de leña presentan una mejora en la eficiencia térmica, puesto que superan ampliamente el rendimiento correspondiente a las chimeneas abiertas convencionales (inferior al 20%), alcanzando un aprovechamiento de  más del 70%.

Mejor maquinaria y personal específico
Dentro de las conclusiones de la jornada, hay que destacar que las empresas dedicadas a la  producción y comercialización de leña en España y Galicia presentan otra actividad principal, como puede ser la explotación forestal, aserraderos o la comercialización de combustibles. Así, la leña constituiría sólo un complemento a la actividad principal y, en muchos casos, una forma de eliminar un residuo, según los trabajos aportados por Martín Santalla y Amelia da Vila, de CIS-Madeira.

En general y según lo expuesto en la jornada Aprovechamiento de leñas. Presentación del proyecto europeo Quality Wood,  las empresas dedicadas a las leñas presentan modelos de producción y comercialización tradicionales, con poca o casi ninguna actualización. En este punto, los expertos presentes en el  Palacio de Ferias y Congresos de Lugo coincidieron en la oportunidad de mejorar, por un lado, la eficiencia de los sistemas de producción –buscando que sean más automatizados– y, por otro, los sistemas de comercialización para adaptarlos a las necesidades reales de los clientes.

Tanto aquellas empresas que se dediquen en exclusiva como las que no lo hagan, deberían de contar, en opinión de los investigadores reunidos en Lugo, con una maquinaria más moderna, personal específico, un proceso de secado, por lo menos natural, y una mínima clasificación de la leña. Con estas medidas, se incrementaría la calidad de la leña y, en consecuencia, el precio de la misma.

Experto finlandés

Por  su parte, Jyrki Raitila, investigador científico del Centro de Investigación Tecnológica de Finlandia (VTT), una de las principales organizaciones de I+D del norte de Europa con más de 2.700 empleados, analizó en su intervención información técnica relativa a las tendencias de producción y consumo de leñas en los países nórdicos y de los modelos de negocio.

Este especialista en abastecimiento de residuos forestales destinados a usos energéticos señaló en su ponencia que Finlandia es el segundo país productor de leñas de la Unión Europea, con una producción de 4,3 millones de toneladas. En ese Estado, la leña se emplea para la calefacción en estufas, hornos y chimeneas, y supone el 13% del conjunto total de los combustibles empleados en las viviendas unifamiliares y edificios.

En la actualidad, se observa en los modelos de negocio existentes una tendencia hacia una mayor especialización funcional y por tipo de productos, con el fin de obtener mejoras en la productividad y en el servicio al cliente.

En cuanto a la intervención del representante del Centro Nacional de Energías Renovables (CENER), David Sánchez, éste abordó en su conferencia Estandarización y tecnologías de combustión la necesidad de que para garantizar un buen funcionamiento de los mercados de los biocombustibles sólidos, en los que se incluyen las leñas, es necesario “controlar unos parámetros de calidad que garanticen al consumidor final el origen y las características concretas de la biomasa que está empleando”. De esta forma,  tanto el Comité Europeo de Normalización, a nivel europeo, como Aenor en España, crearon los comités técnicos que se encargan de desarrollar las especificaciones técnicas que determinan tanto los parámetros a medir como los métodos de análisis para delimitar los valores de esos parámetros.

 

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar